¡La adrenalina es buena!

"Miedo, mucho miedo, no tienes el control, se te van para todos lados y no sabes controlarlos.
 Al principio, la única opción de pararlo es tirándotelo al suelo, y no te gusta, la primera vez que fui dije que no volvería jamás porque pasé mucho miedo. Pero pensé que debía de quitarme aquella sensación de terror, no podría conmigo.
El primer día de la segunda vez también estuve aterrorizado, y pensé "¿Para qué he venido yo aquí?" así que decidí quitarme el miedo de la cabeza, porque es lo más importante.
Una vez hecho esto, decidí empezar desde el paso número 1, empezar poco a poco como si no lo hubiese hecho antes (ya que la experiencia había sido terrible y no había aprendido nada)
Poco a poco empecé a aprender de una manera bastante natural, y es una experiencia que repito cada vez que puedo.
Actualmente, habiendo ido durante 10 años seguidos, aún sientes terror cuando coges velocidad porque piensas "Si en este momento me caigo, me mato", sientes muchísima adrenalina".
Esas fueron mis sensaciones las primeras veces que fui de vacaciones de esquí.

Comentarios