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Mostrando entradas de diciembre, 2018

¡La adrenalina es buena!

"Miedo, mucho miedo, no tienes el control, se te van para todos lados y no sabes controlarlos.  Al principio, la única opción de pararlo es tirándotelo al suelo, y no te gusta, la primera vez que fui dije que no volvería jamás porque pasé mucho miedo. Pero pensé que debía de quitarme aquella sensación de terror, no podría conmigo. El primer día de la segunda vez también estuve aterrorizado, y pensé "¿Para qué he venido yo aquí?" así que decidí quitarme el miedo de la cabeza, porque es lo más importante. Una vez hecho esto, decidí empezar desde el paso número 1, empezar poco a poco como si no lo hubiese hecho antes (ya que la experiencia había sido terrible y no había aprendido nada) Poco a poco empecé a aprender de una manera bastante natural, y es una experiencia que repito cada vez que puedo. Actualmente, habiendo ido durante 10 años seguidos, aún sientes terror cuando coges velocidad porque piensas "Si en este momento me caigo, me mato", sientes muchísi...

La ouija

Un grupo de amigos se fueron de vacaciones como recompensa a su buen año estudiantil; el lugar escogido fue Conil de la Frontera, en Cádiz. Llegaron antes de lo previsto, y hasta las 12 no tenían las entrega de llaves, por lo que decidieron dar un paseo por el pueblo para ver dónde se encontraban los supermecados, los restaurantes, las playas... Ya eran las 12 de la mañana, y estaban dentro de la casa que habían alquilado por una semana, dejaron las cosas, y fueron a darse un baño a la playa. Allí se encontraron con un grupo de chicas con las que hicieron bastante buenas migas, y las invitaron a que esa misma noche fuesen a casa a tomarse unas cervezas, las chicas accedieron. Los chicos estuvieron comprando cervezas, comida... querían que todo estuviese perfecto para la noche y que las chicas se lo pasasen lo mejor posible. Cuando llegaron a la casa fueron presentándose formalmente una por una ya que aún ni si quiera sabían sus nombres. Entre risas y risas una de las chicas(Amelia)...

Tobbie

Era una noche fría y nublosa, mi familia y yo estábamos en una casa rural a la cual solemos acudir a mediados de febrero para estar todos unidos. Esta casa tiene una chimenea en cada habitación, y nos habíamos quedado sin leña que echarle; así que decidimos ir mi prima y yo a buscar algunos palos al  bosque que se encuentra al final del pueblo a ver si nos calentaban un poco esta noche. Nos pusimos 3 sudaderas cada uno, los gorros, los guantes, la chaqueta, dos pantalones y unas botas para contrarrestar la humedad y el frío de la calle, y por fin, salimos. El camino se me hizo bastante corto porque mi prima me estuvo contando una de sus tantas anécdotas que le ocurren a lo largo del año, que, por cierto, parece que le ha mirado un tuerto a la pobre... Llegamos al bosque y sacamos las linternas para ver qué palos nos durarían más tiempo, cogimos cerca de 1 kg de y los metimos en la carretilla que llevabámos, íbamos a emprender nuestro camino de vuelta cuando nos dimos cuenta que ce...

El señor de la mesa 4.

Estábamos mi hermano y yo en los aledaños de un estadio de baloncesto esperando a que abrieran las puertas de entrada para poder pasar a animar a nuestro equipo como cada fin de semana, como solían tardan más de lo normal decidimos ir a un bar próximo al estadio al que solemos acudir cuando nuestro equipo gana el partido; allí el ambiente y la gente son los mismos que siempre a excepción de una persona que se encuentra situado en la mesa 4 que nunca antes había visto, pedimos dos cervezas para hacer tiempo y comenzamos a charlar con el camarero del duro partido que nos espera hoy. Media hora después nos dicen que ya están abiertas las puertas de entrada al estadio, al salir del bar nos encontramos con el señor desconocido de la mesa 4 fumando apoyado en un coche, nos despedimos de él y fuimos dirección al estadio. Al cruzar el paso de peatones que nos separaba del mismo, un coche arrolló a mi hermano a máxima velocidad, se bajan el conductor(el señor de la mesa 4) y el copiloto con u...

Cuanto más tienes, más quieres.

Hoy, dando un paseo por Madrid me he dado cuenta que la gente está llena de avaricia; un grupo de personas trajeadas esperaban el metro mientras comentaban cómo les había ido en el buffet de abogados, el número de casos que tenían y cómo pensaban afrontar cada uno de ellos, justo delante de nosotros se encontraba una madre y su hijo con visibles problemas de movilidad los cuales estaban teniendo una conversación de lo más profunda: +Mamá, estoy muy cansado... -No te preocupes cariño, solo nos quedan dos paradas más y llegaremos a la clínica. Además, dentro de un par de meses podrás valerte por ti mismo sin necesidad de ir conmigo a todos lados, gracias a la buena fé de las personas que nos han donado el dinero necesario para tu operación. +Espero que así sea, porque no creo que pueda llevar esta vida mucho tiempo más.. me siento una carga para ti y para toda la familia. -No digas eso cariño, nos haces muy felices a todos. Llegó su parada y ambos se bajaron del metro, con las prisa...

21 de septiembre

21 de septiembre, finaliza el verano y comienza mi mayoría de edad. El día anterior a mi cumpleaños lo celebré con mis amigos, fue un cumpleaños lleno de emociones, pero empezaré desde el principio. 20 de septiembre, mis amigos me despiertan echándome un vaso de agua fría por encima, lo que propició el comienzo de una guerra de cojines en un todos contra todos. Me vestí y emprendimos camino al circuito de Karts del pueblo de al lado tal y como teníamos planeado, uno de mis amigos(Felipe) compite profesionalmente en este tipo de circuitos por lo que él iba muy sobrado, "si os doblo 4 ó 5 veces no os preocupéis, eh", este tipo de comentarios generaba que los demás nos picásemos con él. Comenzó la carrera y yo me quedé el último porque no tenía ni idea de cómo arrancar un kart, Felipe iba líder a falta de la última vuelta, pero en ésta se salió de la curva y le adelantó mi amigo Roberto, finalmente Roberto quedó en primer lugar, lo que desencadenó una burla constante hacia Fe...

Conocer el mundo desde las alturas

La mayoría de la gente estudia una carrera no acorde sus gustos, si no siguiendo aquellas especulaciones que la gente habla : "¿y cuando termines? Sabes que esa carrera tiene pocas salidas, ¿no?", asegurando estas con un falso tono de seguridad. Quizás ese sea el problema; no estudiamos lo que realmente queremos ni lo que nos hará feliz, si no lo que la sociedad nos marca. Sin embargo, ese no es mi caso. Desde pequeño me alucinaban las alturas, siempre estaba trepando, o yéndome de escalada con mi tío Héctor para ver el mundo desde otra perspectiva, desde lo más alto. Nunca abandoné los estudios, es más, era uno de los mejores de mi clase; al terminar bachillerato me concedieron matrícula de honor. Mis profesores siempre insistían en que tenía que ser ingeniero químico (mi nota más baja en química era un 9,8 por poner mi apellido sin tilde), pero a mí estar metido en un laboratorio día tras día no me hacia feliz. Y es que, todas mis alegrías profesionales fueron gracias a...

Mi paseo por Senegal

Todo comenzó en una cena entre amigos, estábamos intercambiando experiencias sobre cómo eran los diferentes países que habíamos visitado cada uno, solían ser los típicos (Francia, Italia, Alemania...). Pero cuando nuestro amigo Néstor nos contó que él había acudido a Senegal a todos nos generó mucha expectación sin saber por qué, quizás porque la gran mayoría de nosotros no sabíamos ni en qué parte de África se encuentra, ni en qué idioma se habla, ni cómo era su gente... Así que le bombardemos a preguntas sin parar (¿Cuáles son las comidas típicas allí?, ¿Cómo era el carácter de las personas?, ¿Es una ciudad muy grande?, ¿Cómo se entretiene allí la gente?...) Néstor comenzó a reír y no contestó a ninguna; atónitos, le dijimos que por qué no respondía ¿acaso no había ido a Senegal y nos había engañado? Néstor contestó: "Senegal no se puede explicar con palabras, hay que ir allí para ver realmente lo maravilloso que es, pero os lo resumiré; Senegal está lleno de color y ritmo. Es...